NANOMEDICINA (I): UNA MIRADA A LA MEDICINA DEL FUTURO

10 Diciembre 2015

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La nanotecnología es un campo de las ciencias aplicadas dedicado al control y manipulación de la materia a una escala menor de un micrometro, es decir, a nivel de átomos y moléculas. Tiene múltiples aplicaciones, y cuando estos conocimientos y tecnología se aplican a la salud, surge la nanomedicina.

Lorena Tejada García 

María Velasco Estévez

Diariamente escuchamos en los medios de comunicación nuevos descubrimientos nanotecnológicos que revolucionarán la ciencia tal y como la conocemos, ¿pero realmente sabemos qué es la nanotecnología? La nanotecnología es un campo de las ciencias aplicadas dedicado al control y manipulación de la materia a una escala menor de un micrometro, es decir, a nivel de átomos y moléculas [1]. Tiene múltiples aplicaciones, y cuando estos conocimientos y tecnología se aplican a la salud surge la nanomedicina, que es la aplicación nanotecnológica en la que nos centraremos aquí, el futuro de la medicina moderna ya que esta se queda corta en ciertos aspectos tanto de terapia como de diagnóstico.

El objetivo de la nanomedicina es el diagnóstico, terapia y prevención de enfermedades cuando todavía están poco avanzadas, así como el desarrollo de una medicina más personalizada [2].

La primera de las aplicaciones de la nanomedicina es el nanodiagnóstico. Este pretende identificar las enfermedades en sus estadíos iniciales mediante el uso de nanodispositivos. En la actualidad, el nanodispositivo más usado son las nanopartículas, unas estructuras de pocos nanómetros (1-10nm) que emitirán luz (de distintos colores) cuando se iluminan con una luz de longitud de onda determinada, sirviendo así como marcadores biológicos. Estas nanopartículas se están investigando para el diagnóstico de tumores, ya que se podrían diseñar para que se unan de forma específica a las células cancerígenas y detectar así el tumor in vivo antes incluso de lo que se podría con las técnicas actualmente empleadas. Para que esto sea posible y se unan de forma específica llevan en su superficie anticuerpos frente a proteínas tumorales, y para que no sean detectadas y captadas por los macrófagos (las células del sistema inmune que “se comen” o fagocitan patógenos y otras moléculas dañinas para nuestro cuerpo) se recubren de polietilenglicol. Este método de diagnóstico está aún en fase de experimentación animal, pero si pasa todas las fases de estudio se podrá emplear en humanos, con todo el impacto tanto social, sanitario y económico que esto conlleva [3,4].

Figura 1

Fuente: http://www.amgen.es/images/biotecnologia9/FigNanomedicina3.jpg

Otra de las aplicaciones posibles es la nanoterapia por liberación localizada de fármacos. Esta terapia permitiría que al actuar de forma localizada, se pudieran disminuir las dosis del fármaco además de tener un tratamiento más personalizado, por lo que los daños secundarios asociados al tratamiento serían menores. La base de esta nanoterapia es parecida a la de nanodiagnóstico: el fármaco está en el interior de una partícula que en su superficie tiene receptores específicos para que se dirija de forma directa al lugar de interés y solo allí se libere el fármaco. Con este método además se evita que el fármaco sufra modificaciones y cambie sus propiedades hasta que llegue a su diana de actuación [3,5].

Figura 2

Figura 2: (A) Fuente: http://cdn.medgadget.es/wp-content/uploads/2012/07/nanolipogel-internal-290×290.jpg (B) Http://estaticos03.elmundo.es/elmundo/imagenes/2011/08/05/nanotecnologia/1312543351_1.jpg

Por último, la nanomedicina regenerativa se quiere aplicar a la ingeniería de tejidos, es decir, para la regeneración de ciertos tejidos dañados por diferentes causas (quemaduras, mutilaciones…). Para ello se pretenden diseñar estructuras que favorezcan el crecimiento de tejidos en una zona determinada. La ingeniería de tejidos se puede apoyar en las herramientas que le ofrece la nanomedicina con el fin de desarrollar materiales que sirvan de molde para que sean colonizados por las células. Estos moldes colonizados se implantan en el paciente y al cabo del tiempo se reemplazan por tejido normal, con vasos y nervios. Para ello se usan materiales porosos que permiten que difundan los líquidos y que la vascularización sea más rápida. Se usan células madre adultas del paciente y una serie de moléculas que induzcan regeneración. El futuro está en conseguir esto mismo pero que el molde lleve directamente estas partículas de proliferación de manera que no se necesiten esas células madre [6].

Figura 3

Figura 3: Fuente: http://www.portalciencia.net/nanotecno/euromedicina1.jpg

Estas aplicaciones que hace unos años parecerían una locura sacada de una película de ciencia-ficción son ahora una realidad palpable y el futuro de la medicina como hasta ahora no la conocíamos. Es más, se está desarrollando a un ritmo vertiginoso por lo que en un futuro más próximo de lo que imaginamos podríamos encontrarla en nuestras consultas y tratamientos médicos habituales. Nos encontramos ante un campo de la ciencia cuyos beneficios e impacto en la sociedad son incalculables.

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Wikipedia, http://es.wikipedia.org/wiki/Nanomedicina. Revisado 2 Abril 2014.
  2. Mejías Y, Cabrera N, Toledo AM, Duany OJ. Nanotecnología y sus posibilidades de aplicación en el campo científico-tecnológico. Rev Cub Salud Pub V35(3) (2009)
  3. Lechuga LM. La revolución de la nanomedicina. Dig CSIC Rev SEDISA 10 (2008), 38-43
  4. Barranco O. Innovación en medicina: la nanomedicina (parte I). RevistaeSalud (dig) 11 (3). (2007). http://www.revistaesalud.com/index.php/revistaesalud/article/view/177/455. Revisado 7 Abril 2014.
  5. Vasir JK, Reddy MK, Labhasetwarl VD. Nanosystems in drug targeting: Opportunities and challenges. Current Nanoscience 1, 45 (2005)
  6. Portal ciencia (rev dig). http://www.portalciencia.net/nanotecno/index.html. Revisado 7 Abril 2014.

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